Este martes el cubano Francy Pérez con orden de deportación asistió a una cita migratoria y quedó detenido en el Departamento de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en la ciudad de Miramar, en el condado de Broward.
En el mes de octubre del pasado año el joven arribó por mar a Estados Unidos junto a otros 35 migrantes cubanos que salieron en libertad con un grillete electrónico, que los obligaba a reportarse regularmente en oficinas de ICE.
El primo de Francy Pérez en entrevista con Univisión Miami, explicó que a su familiar le adelantaron la cita sin previo aviso y lo dejaron detenido:
«A él lo llaman por teléfono y no tenía la cita hoy, sino para dentro de una o dos semanas»
También explica que con la reanudación de los vuelos de deportación a Cuba, el joven teme que lo trasladen al Broward Transitional Center (BTC) y lo devuelvan a la isla. Agrega que Francy fue uno de los pocos del grupo de balseros que salió con I-220B, la concesión del estatus migratorio fue entregada a discreción de los oficiales del ICE, pues algunos de sus compañeros salieron con I-220A y otros con parole.
Según el abogado Miguel Inda Romero, dijo a Univisión que legalmente no hay muchas opciones:
«Lo que va a causar esto es que muchos de ellos, los que no tienen grillete no van a querer asistir a sus citas y los que tienen no van a saber qué hacer», agregando que la única opción sería parar las deportaciones, pero considera que es la menos probable.
«No es que puedas ir delante de un juez y presentar el caso en un lugar neutral, es simplemente con el oficial de inmigración», agregando que las opciones son muy limitadas si no tiene un familiar directo con estatus legal en el país.
Abogados de inmigración han explicado que casos como el de Pérez corren el peligro inminente de deportación, pues son detenidos tras perder sus solicitudes de asilo o la presentación de sus casos de “miedo creíble” (riesgo de persecución o tortura si son retornados).