En marzo, la economía estadounidense creó 228.000 empleos, superando con creces la previsión de 140.000 que deseaban los expertos. La tasa de desempleo experimentó un leve aumento, alcanzando el 4,2%, en comparación con el 4,1% registrado el mes previo.
Los beneficios del mes anterior superan con creces los 117.000 empleos creados en febrero. Entre los campos que sumaron posiciones en marzo se destacan la atención médica, el transporte y el almacenamiento, mientras que la contratación a nivel federal experimentó una caída debido a importantes despidos en el sector gubernamental.
Los informes sobre el empleo que la Oficina de Estadísticas Laborales presentó el viernes representan un momento específico. Tras el impacto negativo que generaron las agresivas tarifas anunciadas por el presidente Donald Trump el miércoles en los mercados internacionales, es probable que la situación laboral en Estados Unidos enfrente una fase incierta.
Las indicaciones de un posible estancamiento económico el mes anterior fueron observadas en diversas áreas. De acuerdo con un informe distinto difundido el jueves por la firma de asesoría laboral y profesional Challenger, Gray.
El jefe de global de investigación de FOREX.com Matthew Weller, difundió una nota a sus clientes antes que BLS hiciera su publicación y dijo: «El informe [de empleo] de este mes puede pasar a un segundo plano frente a las negociaciones en curso sobre las tasas arancelarias y la posibilidad de una escalada de aranceles de represalia por parte de los socios comerciales de Estados Unidos».
Además explicó que «Centrándonos exclusivamente en el mercado laboral, incluso los aranceles del mes pasado a Canadá, México y China probablemente tengan poco impacto en la lectura [de empleos] de marzo todavía, aunque existe cierto riesgo de que podamos comenzar a ver filtrarse la vanguardia de los recortes de empleos del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE)».
Los expertos de Citi anticipaban una cifra de nuevos empleos netos aún inferior: 95,000, mientras que la tasa de desempleo aumentaría al 4.2%. La semana anterior en un comunicado señalaron: «Esto reflejaría principalmente la baja contratación en una época del año en la que la contratación comenzaría a repuntar», sin embargo, agregaron que la desaceleración era solo el inicio de una etapa que comienza en mayo y se extiende por el verano donde la poca contratación se pudiera afectar por los recortes de los empleos federales y «los efectos indirectos del sector privado».
Insistieron en que «La evidencia de que la economía ya está comenzando a desacelerarse antes de los riesgos a la baja más grandes hace que la Fed recorte las tasas nuevamente en mayo». Esta semana se publicaron otros informes sobre el empleo que indicaban que, aunque los despidos masivos se mantenían controlados, la contratación tampoco mostraba un gran impulso.
Sin embargo, la información de marzo ya se ha convertido en un recuerdo para muchos analistas, especialmente tras el anuncio oficial de Trump sobre su intención de reestructurar la economía de Estados Unidos. «Con los crecientes temores de recesión, un dato de empleo más débil de lo esperado podría ser un clavo en el ataúd para la economía estadounidense», recalcaron en un comunicado el día de ayer expertos de Barclays.
«Desafortunadamente, una lectura más alentadora podría ser fácilmente descartada como ‘obsoleta’ dada la perspectiva de aranceles significativos que golpean el mercado laboral de EE. UU. En este contexto, parece que se trata de una situación en la que los mercados pierden y pierden», concluyeron los analistas.