Una empleada de Burger King llamó «blanco de mierda» a un hispano que estaba reclamando que le hicieran una devolución en la cuenta.
La empleada repitió el insulto a pesar de que la pareja le aclaro que eran hispanos.
El intercambio siguió acalorado y la mujer que venía en el auto menosprecio a la empleada por trabajar en Burger King.
Otra empleada que se encontraba en la ventanilla intervino y accedió a darle la devolución que reclamaban los clientes porque la administradora del lugar estaba tocando la comida con la misma mano que manipulaba su teléfono celular.
Un incidente, aunque no igual sucedió hace algunas semanas en un Taco Bell en Hialeah que llego a las noticias de alcance nacional en Estados Unidos.