Según un nuevo estudio de la Asociación de Conductores de Estados Unidos (AAA, por sus siglas en inglés), 64 millones de personas en Estados Unidos no pueden pagar una reparación en caso de que su auto se averíe.
La cifra constituye una de cada tres personas que conducen un vehículo, quienes para poder arreglar su carro deberán endeudarse.
El estudio sugiere que muchas personas puede ser que no comprendan exactamente bien los costos relacionados con poseer y operar un vehículo: el costo promedio de arreglar una rotura del carro oscila entre los $500 y $600. Por ende, la compañía sugiere que las personas guarden todos los meses unos $50 para gastos inesperados.
Además, una encuesta de la AAA anterior al estudio concluyó que el 35 % de los conductores pasó por alto o aplazó algún mantenimiento que le tocaba al vehículo según el manual del fabricante o alguna reparación sugerida por un mecánico.
Las personas pueden ahorrar un promedio de $100 por cada visita al taller si simplemente le hacen al vehículo los mantenimientos de rutina, según estimados proporcionados por los talleres certificados de la AAA.
He aquí algunas recomendaciones de la AAA para evitar averías potencialmente costosas:
Baterías: Las baterías suelen durar entre tres y cinco años. Duran menos en climas más calientes. Para evitar un fallo inesperado de la batería, la AAA recomienda que los conductores lleven a chequear la batería de su vehículo a los tres años de tenerla y anualmente a partir de ese momento. Según una encuesta reciente, dos tercios de los estadounidenses nunca chequearon la batería hasta que el auto un día no arrancó. El servicio móvil de baterías de la AAA ofrece pruebas de batería gratuitas a sus miembros.
Neumáticos: Mantener los neumáticos correctamente inflados y rutinariamente revisar la profundidad de la banda de rodadura es fundamental para la seguridad, sin embargo AAA encontró que el 60 por ciento de los estadounidenses no comprueba la presión regularmente. La presión de los neumáticos, incluyendo el neumático de repuesto, debe ser revisada al menos una vez al mes.
El aceite del motor: Compruebe el nivel y estado del aceite del motor. Si conduce bajo condiciones extremas —como el clima caluroso de Miami o si tira de un remolque pesado—, debería considerar utilizar un aceite con una viscosidad más alta. Consulte el manual del propietario para obtener recomendaciones específicas.
Eche un vistazo de vez en cuando para ver si tiene correas o mangueras que puedan estar rayadas, gastadas, agrietadas, con ampollas o blandas. Realice siempre esta comprobación con el motor apagado.
Si tiene que lidiar con una reparación inevitable e inesperada, la AAA sugiere que pida un estimado por escrito y qué trabajo necesita el vehículo. Busque una segunda opinión para confirmar el diagnóstico y trate de negociar con el mecánico.
Por supuesto, lo ideal es que cada persona identifique un taller en el cual confíe. Sin embargo, según una encuesta de la AAA, una de cada tres personas aun no ha encontrado un taller en el cual confiar.
(Con información de el Nuevo Herald)
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