La administración Trump, a través del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), ha tomado una decisión que impactará a una parte significativa de la comunidad inmigrante, especialmente a cubanos y haitianos. A partir del 24 de abril, los beneficiarios de parole humanitario ya no podrán acceder a servicios de asistencia como los sellos de comida y la ayuda en efectivo.
Según la normativa vigente, quienes ingresan a Estados Unidos bajo el programa de parole humanitario deberían contar con un patrocinador responsable de su manutención, incluyendo vivienda y búsqueda de empleo. Sin embargo, la situación se complica para aquellos que llegaron desde Cuba y Haití, ya que existe un programa federal que permite a los refugiados acceder a estas ayudas. Inicialmente, se había creado confusión sobre si los cubanos y haitianos bajo parole podían solicitar asistencia, pero las agencias pertinentes confirmaron que sí podían hacerlo.
En teoría, los beneficiarios de parole humanitario no deberían haber solicitado esta ayuda, ya que se considera que hacer esto representa una carga para el gobierno. Sin embargo, algunos decidieron hacerlo mientras buscaban trabajo o esperaban sus permisos de trabajo, dependiendo en muchos casos de sus patrocinadores o de ahorros personales para su manutención.
Con la nueva normativa, aquellos que ya habían solicitado asistencia recibirán notificaciones de que sus beneficios serán cancelados a partir del 24 de abril. Esta decisión, comunicada en un memorando del Departamento de Agricultura el 3 de abril, afecta directamente a los que se acogieron a este tipo de asistencia, aunque la administración sostiene que nunca debieron haberla solicitado.
Es importante señalar que esta revocación de beneficios podría impactar más a los haitianos, quienes enfrentan mayores dificultades para obtener la residencia permanente en comparación con los cubanos, que muchos ya han obtenido o están en proceso de obtener. La preocupación radica en que aquellos que han dependido de esta asistencia ahora se verán en una situación más precaria.
La situación es crítica y muchos esperan que el impacto sea mínimo, confiando en que la mayoría de los beneficiarios no hayan solicitado ayuda. No obstante, se insta a quienes se encuentren en esta situación a compartir sus experiencias en los comentarios para tener una mejor idea del alcance de esta medida.
La comunidad permanece atenta a cualquier desarrollo adicional en este tema, que afecta no solo a los cubanos y haitianos, sino a la percepción general sobre el sistema de asistencia en Estados Unidos.