El senador republicano John McCain, quien fallecio el pasado sabado despues de una larga lucha contra un agresivo cancer cerebral dejo un ultimo mensaje para los estadounidenses antes de su muerte.
Aquรญ les dejamos la carta de John McCain a los estadoundienses.
Mis compatriotas estadounidenses, a quienes he servido con gratitud durante sesenta aรฑos, y especialmente a mis conciudadanos de Arizona,
Gracias por el privilegio de servirle a ustedes y por la vida gratificante que el servicio en uniforme y en cargos pรบblicos me ha permitido dirigir. He tratado de servir a nuestro paรญs honorablemente. He cometido errores, pero espero que mi amor por los Estados Unidos sea sopesado favorablemente contra ellos.
A menudo he observado que soy la persona mรกs afortunada en la tierra. Me siento asรญ incluso ahora que me preparo para el final de mi vida. He amado mi vida, todo. He tenido experiencias, aventuras y amistades suficientes para diez vidas satisfactorias, y estoy muy agradecido. Como la mayorรญa de la gente, tengo arrepentimientos. Pero no cambiarรญa un dรญa de mi vida, en buenos o malos momentos, por el mejor dรญa de los demรกs.
Le debo esa satisfacciรณn al amor de mi familia. Ningรบn hombre tuvo una esposa o hijos mรกs amorosos de los que estuviera mรกs orgulloso que yo. Y se lo debo a Estados Unidos. Estar conectado con las causas de Estados Unidos: libertad, justicia, igualdad, el respeto por la dignidad de todas las personas: trae la felicidad mรกs sublime que los placeres fugaces de la vida. Nuestras identidades y sentido del valor no se circunscriben sino que se amplรญan al servir a causas buenas mรกs grandes que nosotros mismos.
Compatriotas estadounidenses: esa asociaciรณn ha significado mรกs para mรญ que cualquier otra. Vivรญ y morรญ como un orgulloso estadounidense. Somos ciudadanos de la mayor repรบblica del mundo, una naciรณn de ideales, no de sangre y tierra. Somos bendecidos y somos un bendiciรณn para la humanidad cuando defendemos y promovemos esos ideales en el hogar y en el mundo. Hemos ayudado a liberar a mรกs personas de la tiranรญa y la pobreza que nunca antes en la historia. Hemos adquirido gran riqueza y poder en el proceso.
Debilitamos nuestra grandeza cuando confundimos nuestro patriotismo con rivalidades tribales que han sembrado resentimiento, odio y violencia en todos los rincones del planeta. Lo debilitamos cuando nos escondemos detrรกs de las paredes, en lugar de derribarlas, cuando dudamos del poder de nuestros ideales, en lugar de confiar en ellos para ser la gran fuerza para el cambio que siempre han sido.
Somos trescientos veinticinco millones de personas testarudas y vociferantes. Discutimos, competimos y, a veces, nos vilipendiamos en nuestros estridentes debates pรบblicos. Pero siempre hemos tenido mucho mรกs en comรบn entre nosotros que en desacuerdo. Si solo recordamos eso y nos damos el beneficio de la presunciรณn de que todos amamos a nuestro paรญs, superaremos estos tiempos difรญciles. Los atravesaremos mรกs fuerte que antes. Siempre lo hacemos.
Hace diez aรฑos, tuve el privilegio de reconocer la derrota en las elecciones para presidente. Quiero terminar mi despedida con la sincera fe en los estadounidenses que sentรญ tan poderosamente esa noche.
ยซLo siento poderosamente aun.
No se desespere de nuestras dificultades actuales, sino que crea siempre en la promesa y la grandeza de Amรฉrica, porque aquรญ no hay nada inevitable. Los estadounidenses nunca se rinden. Nunca nos rendimos. Nunca nos escondemos de la historia. Hacemos historia.
Adiรณs, compatriotas estadounidenses. Dios los bendiga y Dios bendiga a los Estados Unidos.