Los mercados financieros globales experimentaban una gran inestabilidad el jueves debido al más reciente y drástico conjunto de tarifas implementadas por el presidente Donald Trump, y las acciones en Estados Unidos enfrentan su mayor caída hasta el momento.
En horas de la tarde bajó las operaciones del S&P 500 disminuyeron un 4.2%, superior al de otros índices bursátiles de gran poder, de hecho, en la mañana alcanzó su récord más bajo desde el año 2020 cuando la Covid-19 golpeaba Estados Unidos. El Promedio Industrial Dow Jones descendió en1,679 puntos que significa un 3.3% sobre las 2:00 pm y el compuesto Nasdaq bajó un 5,3%.
Se dejó de lado cualquier restricción en los mercados financieros a medida que crecían los temores globales sobre la peligrosa mezcla de una inflación en aumento y un desaceleramiento económico, complicados por los aranceles.
Todo, desde el petróleo sin refinar hasta las acciones de las principales compañías tecnológicas, así como el valor del dólar estadounidense en comparación con otras divisas, experimentó una caída. Hasta el oro, que había logrado máximos históricos últimamente debido al interés de los inversores por activos más seguros, también se depreció.
Las compañías estadounidenses de menor tamaño fueron severamente afectadas, y el índice Russell 2000, que agrupa a estas acciones, descendió un 5,9%, quedando más de un 20% por debajo de su nivel máximo histórico.
Inversores de diversas partes del globo estaban al tanto de que Trump haría un anuncio sobre tarifas extensas el miércoles por la noche, y las preocupaciones generadas ya habían influido en el principal indicador financiero de Wall Street.
La directora de inversiones de Sanctuary Wealth Mary Ann Bartels dijo que el presidente Trump logró impresionarlos con «el peor escenario para los aranceles». Trump dio a conocer un impuesto mínimo del 10% sobre las importaciones, aplicando un gravamen considerablemente mayor a los productos provenientes de naciones específicas como China y aquellos de la Unión Europea.
De acuerdo con el criterio de UBS los nuevos aranceles en su totalidad competirían con otras tasas que no se daban en casi 100 años pudieran incidir en el incremente de la economía de EE.UU en dos puntos en 2025 y aumentar la inflación en un 5%.
Un impacto de tal magnitud sería tan escalofriante que llevaría a la mente lógica a contemplar la opción de que se mantengan reducidos, afirman Bhanu Baweja y otros analistas de UBS.
Durante un extenso periodo, Wall Street supuso que Trump emplearía los aranceles exclusivamente como un recurso para negociar con otras naciones, y no como una estrategia permanente. Sin embargo, el comunicado del miércoles podría indicar que Trump percibe los aranceles como un medio más efectivo para alcanzar un fin ideológico, en lugar de ser solo una jugada inicial en un juego de póker.
El miércoles, Trump mencionó la posibilidad de que se pierdan puestos de trabajo en la industria manufacturera en Estados Unidos, un cambio que podría tardar varios años en completarse.
Si Trump continúa implementando sus tarifas, es probable que las cotizaciones bursátiles tengan que descender más de un 10% desde su nivel máximo histórico para ajustarse a la recesión que podría venir, así como al impacto en las utilidades que podrían experimentar las corporaciones estadounidenses.
El gerente de cartera de Thornburg Investment Management dijo: «Los mercados en realidad pueden estar reaccionando submente, especialmente si estas tasas resultan ser definitivas, dados los posibles efectos en cadena para el consumo y el comercio globales».
Una posibilidad es que la Reserva Federal decida reducir las tasas de interés para impulsar la economía. Esta fue precisamente su estrategia a finales del año pasado antes de pausar en 2025. La disminución de las tasas permite que empresas y familias en EE. UU. accedan más fácilmente a créditos y realicen sus gastos.
Otros que sufrieron en parte esta medida fueron los rendimientos de los bonos del Tesoro por las anticipaciones de futuros ajustes a la baja de las tasas junto con la incertidumbre del estado de la economía de EE.UU. El rendimiento disminuyó a 10 años y se posiciona en un 4.04% después de que el miércoles tuviera un 4.20% bien distante del 4.80 que tuvo en el primer mes del año.
No obstante, la Reserva Federal podría enfrentar limitaciones en su capacidad de acción. Aunque la reducción de tasas podría favorecer el crecimiento económico, igualmente podría contribuir a un aumento en la inflación. Las inquietudes se agravan por los aranceles, y las familias estadounidenses en particular se están ajustando ante posibles incrementos significativos en sus gastos.
Actualmente, la economía de EE. UU. continúa en expansión, sin duda. Un informe que salió el jueves indicó que una menor cantidad de trabajadores estadounidenses pidió ayudas por desempleo la semana anterior. Los analistas preveían un aumento en las cifras de desempleo, y la fortaleza del mercado laboral ha sido clave para evitar que la economía entre en recesión.
Algunas áreas de la industria de servicio, el transporte y las finanzas en EE.UU el mes anterior experimentaron un incremento, pero fue menor a las expectativas existentes y las compañías mostraron una variada perspectiva de cómo se transformarán las condiciones.
Una compañía mencionó en una investigación del Institute for Supply Management que se percata de un incremento en el flujo de clientes en sus diferentes restaurantes. Por otro lado, otra empresa destacó que la madera que proviene de Canadá se han visto afectados por los aranceles y por consiguiente se desestabiliza las recepciones y entregas.
Un 33% de los profesionales en el sector de la construcción indicó que ya está empezando a notar el impacto del impuesto sobre el aluminio. Estos gastos serán repercutidos a los consumidores.
Las inquietudes acerca de una potencial estanflación afectaron negativamente a todos los tipos de acciones, resultando en descensos en cuatro de cada cinco que integran el S&P 500.
Best Buy experimentó una disminución del 17% debido a que sus artículos electrónicos son producidos a nivel global. Por otro lado, United Airlines vio caer sus acciones en un 13,6% porque los viajeros, ante la incertidumbre de la economía mundial, podrían optar por volar menos por motivos laborales o no sentirse a gusto para planear unas vacaciones.
Las acciones de Target cayeron un 10,6% debido a la inquietud de que sus consumidores, que ya enfrentan una inflación elevada, podrían estar experimentando una presión financiera adicional. En los mercados internacionales de valores, se registraron descensos significativos a nivel global. El índice CAC 40 de Francia experimentó una disminución del 3,3%, mientras que el DAX de Alemania tuvo una caída del 3% en Europa.
En el caso de Japón el Nikkei 225 disminuyó un 2.8%, el Kospi de Corea del Sur descendió un 0.8% y el Hang Seng de Hong Kongse desplomó un 1.5%.